Utopías

En 1516, el escritor inglés Thomas More publicó Utopía, su visión de una sociedad ideal e imaginaria. El título del libro era un juego de palabras con palabras griegas que significan "ningún lugar". (o topia) y "el buen lugar" (Estoy de acuerdo). El trabajo de More se convirtió en el primero de una serie de textos renacentistas que describían las ideas de varios escritores sobre la sociedad perfecta.

Las utopías llamaron la atención sobre los defectos de los estados del Renacimiento y ofrecieron visiones de una sociedad mejor organizada y más justa. Muchos escritores del Renacimiento situaron sus utopías en lugares remotos del mundo, aislados de otras sociedades. Sus ciudadanos tendían a llevar una vida muy ordenada bajo el estricto control del gobierno. Muchas utopías presentaban un estilo de vida comunitario, en el que los residentes compartían todas sus propiedades y criaban a sus hijos como grupo. Los escritores medievales * también habían creado retratos de sociedades ideales. Estas primeras visiones dependían de un mundo perfecto, en el que la naturaleza proporcionaba todo lo que los humanos podían necesitar, o de seres humanos moralmente perfectos. More rompió con estos patrones y construyó su estado ideal en torno a instituciones, como la ley, el gobierno y la educación, que superarían los defectos de los humanos imperfectos en un mundo imperfecto. Estas instituciones controlarían todos los aspectos de la vida, manteniendo la riqueza, el estatus, el trabajo, la comida, la vestimenta, el ocio, el matrimonio y el hogar casi iguales para todos los ciudadanos. Las estructuras sociales de More's Utopía programaron a sus residentes para que fueran virtuosos y se ocuparan de los extraviados.

Otras dos obras importantes sobre la idea de una utopía llegaron en el siglo XVII. El escritor italiano Tommaso Campanella basó su La ciudad del sol (1623) sobre la idea de que nadie debería poseer una propiedad. Según su punto de vista, la propiedad privada daña a la sociedad al colocar las preocupaciones personales por encima de las del grupo. La ciudad ideal de Campanella también se basaba en una perfecta comprensión del mundo natural. Todo el conocimiento científico fue grabado en las paredes de la ciudad, eliminando la necesidad de realizar más investigaciones. En Francis Bacon's La nueva Atlántida (1627), por el contrario, la ciencia era una actividad continua y poderosa. La investigación científica tenía el poder de remodelar la relación entre la sociedad y el medio ambiente natural, cambiando así la naturaleza de la utopía misma. El poder de la ciencia en la sociedad fue un tema importante en los escritos utópicos del Renacimiento tardío.

Algunas utopías tenían fuertes elementos religiosos. Por ejemplo, Christianopolis (1619), del pastor luterano Johann Valentin Andreae, abordó el problema de construir una comunidad piadosa en un mundo pecaminoso. Su respuesta se centró en la educación como fuerza que mantenía unida a la sociedad. Otras utopías se centraron en diseñar la constitución y el gobierno ideales. En Oceana (1656), uno de los últimos grandes textos utópicos del Renacimiento, el autor John Harrington definió el servicio militar como el camino hacia la ciudadanía. En su utopía, todos los hombres de entre 18 y 30 años siguieron un detallado curso de servicio militar. El estado de Harrington también contó con estructuras elaboradas en todos los niveles de gobierno.

* medieval

refiriéndose a la Edad Media, un período que comenzó alrededor del 400 d.C. y terminó alrededor del 1400 en Italia y el 1500 en el resto de Europa.