Tratados de Washington de 1907 y 1923

En 1907 y nuevamente en 1922–1923, Washington, DC, fue el sitio de una conferencia internacional centroamericana. En ambas ocasiones, la perspectiva de un conflicto istmo en aumento llevó a las potencias interesadas —Estados Unidos y México en 1907 y solo Estados Unidos en 1922— a unir a las naciones centroamericanas en un esfuerzo por resolver sus problemas pendientes. Sobre la base de la maquinaria institucional desarrollada en las conferencias de Mar-blehead y San José de 1906, los delegados del istmo en la Conferencia de Washington de 1907 produjeron una serie de tratados y convenciones diseñados para promover la paz y la estabilidad del istmo. Los tratados de 1907 contaron con una Corte de Justicia Centroamericana permanente con jurisdicción obligatoria y una política de reconocimiento, la Doctrina Tobar, que exigía el no reconocimiento de los gobiernos centroamericanos que llegaron al poder por medios revolucionarios. Una disputa posterior sobre el fallo de la Corte Centroamericana sobre el Tratado Bryan-Chamorro llevó a Nicaragua a denunciar los tratados en 1917.

La incertidumbre sobre el estado continuo de los acuerdos y la renovada tensión internacional en Centroamérica indujeron a los Estados Unidos a convocar otra conferencia centroamericana en diciembre de 1922. Los tratados resultantes incluyeron una política de reconocimiento de jure más estricta, un Tribunal Centroamericano con jurisdicción no obligatoria, y un acuerdo de limitación de armas. Sin embargo, el descontento con la nueva política de reconocimiento llevó a la denuncia de los Tratados de Washington en 1932 por parte de Costa Rica y El Salvador.