Teresa de Ávila, c. (1515-1582)

Santa Teresa de Ávila, la mística española, nació de una familia aristocrática en Ávila. En 1535 ingresó allí en un convento carmelita y cuatro años después quedó postrada por una larga enfermedad, probablemente de origen psicológico. Sin embargo, ya había sentido la llamada a la contemplación, ya los cuarenta años, después de una larga lucha, recibió una segunda "conversión", que la orientó hacia una intensa práctica de la contemplación. Su orden era relativamente laxa en sus reglas y se sintió impulsada a iniciar una reforma. En 1562 se estableció en Ávila un convento reformado bajo su dirección. Después de cinco años, a pesar de la mala salud y la oposición oficial, comenzó enérgicamente a extender la reforma a otras partes de España. Murió en 1582, después de una enfermedad de tres años. Sus principales obras fueron ella Life (1562 – 1565), El camino de la perfección (1565), y El castillo interior (1577). El primero es un relato completo de sus experiencias internas y el último ofrece una descripción más sistemática de la vida contemplativa.

Su relato de las etapas del misticismo, en el Life, utiliza la analogía de regar un jardín por varios medios. Una vez que se han arrancado las malas hierbas, se necesita riego. Aquellos que traen el agua de un pozo son comparados con los principiantes en oración y meditación. Es una actividad laboriosa, que implica la domesticación de los sentidos para que ya no distraigan. La segunda etapa de la meditación se alcanza con la oración de silencio. Esto se compara con regar el jardín con una rueda hidráulica. El tercer modo de riego es por un arroyo que corre: corresponde a un estado de contemplación en el que ya no se necesita esfuerzo, como si el trabajo fuera realizado por el Señor. Es, según Santa Teresa, "un frenesí celestial", en el que las facultades de la percepción sensorial ya no funcionan. El alma ya no desea vivir en el mundo sino únicamente en unión con Dios. El intelecto no vale nada, porque los modos ordinarios de comprensión se consideran irrelevantes o sin sentido. En la cuarta etapa, que se compara con una lluvia que cae sobre el jardín, el alma está totalmente pasiva y receptiva, todas sus facultades unidas de alguna manera a Dios. El alma no puede comprender adecuadamente lo que está ocurriendo, pero después es seguro que ha habido una unión con Dios.

In El castillo interior Santa Teresa complementa su relato anterior, comparando la vida contemplativa con entrar en un castillo o palacio en el que hay muchas habitaciones. Estos están dispuestos concéntricamente en seis anillos de habitaciones, o "mansiones", alrededor de una cámara interior donde vive el rey. Para entrar en este castillo, se necesita oración. Los cristianos comunes pueden ingresar a las tres primeras mansiones a través de la humildad, la meditación y una conducta ejemplar; y la consecución de la tercera mansión representa el logro de la vida de muchos cristianos dignos. Pero queda más en la vida espiritual que una existencia tan virtuosa. La cuarta mansión corresponde a la "segunda agua" del símil anterior de Santa Teresa. En el quinto, el alma parece estar dormida e inconsciente tanto del mundo exterior como de sí misma (aunque tal lenguaje es analógico; el contemplativo no está literalmente dormido). El alma está iluminada en este estado por Dios. La sexta mansión es como la primera vez que una pareja se ve en un compromiso. Finalmente, el alma entra en el Lugar Santísimo. Parece como si este lugar estuviera oscuro, debido a la abrumadora fuerza de la luz divina. Aquí el alma tiene una visión directa de Dios, como la visión beatífica que se disfruta más adelante en el cielo. A lo largo de estas descripciones, Santa Teresa hace un uso frecuente de las imágenes del amor y del matrimonio. La distinción entre el "compromiso" y el "matrimonio" se encuentra también en los escritos de San Juan de la Cruz, amigo y seguidor de Santa Teresa.

El detalle y la sensibilidad de los informes autobiográficos de Santa Teresa le han dado una importancia especial en la historia del misticismo.

Véase también Juan de la Cruz, St .; Misticismo, Historia de; Misticismo, naturaleza y valoración de; Mujeres en la Historia de la Filosofía.

Bibliografía

Las obras de Santa Teresa se recopilan en español como Obras de Santa Teresa de Jesús, editado por P. Silverio, 9 vols. (Burgos, 1915-1926); aparecen en ingles como Trabajos completos, traducido y editado por E. Allison Peers, 3 vols. (Londres: Sheed y Ward, 1946). Véase también E. Allison Peers, Estudios de los místicos españoles, Vol. I (Londres: Sheldon Press, 1927).

Otros trabajos recomendados

De Groot, Jean. "Teresa de Ávila y el sentido de la teología mística". En La Filosofía Hispánica en la Era de los Descubrimientos: Estudios de Filosofía e Historia de la Filosofía, Vol. 29, editado por Kevin White. Washington DC: Prensa Americana de la Universidad Católica, 1997.

Fales, Evan. "Explicaciones científicas de las experiencias místicas, Parte II". Estudios religiosos 32 (3) (1996): 297-313.

Waithe, Mary E. "Roswitha de Gandersheim, Christine Pisan, Margaret More Roper y Teresa de Avila" En Una historia de las mujeres filósofas. Vol. 2: medieval, renacentista. Norwell: Kluwer, 1989.

Ninian Smart (1967)

Bibliografía actualizada por Tamra Frei (2005)