Semana trágica

Semana Trágica, un período de agitación laboral que sacudió a Argentina a principios de enero de 1919. La Semana Trágica fue el resultado de un conflicto que se venía gestando desde hace bastante tiempo. Desde que los radicales llegaron al poder en 1916, habían estado cortejando a los trabajadores para su apoyo. Este noviazgo creó resentimiento entre los círculos conservadores y empresariales. Los empleadores se aliaron contra las políticas laborales de los radicales y en 1918 incluso crearon un organismo rompehuelgas llamado Asociación Nacional de Trabajo. El descontento entre los trabajadores aumentó en parte también como resultado de la mala situación económica después de la Primera Guerra Mundial.

Los problemas comenzaron en el exterior de la planta metalúrgica de Talleres Metalúrgicos Pedro Vasena, donde los trabajadores estaban en huelga desde el 2 de diciembre de 1918. A las 4:00 horas del 7 de enero, cuando un camión bajo vigilancia armada se dirigía a la planta, se produjeron disparos. y se produjo un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y huelguistas. Dos horas después, cuatro personas murieron y treinta resultaron heridas. Dos días después, la FORA IX (Federación Obrera Regional Argentina) convocó una huelga general en solidaridad con los trabajadores metalúrgicos. Los trabajadores tomaron las calles muy temprano y pronto se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, como el que se inició en un cementerio en el entierro de una de las víctimas de los enfrentamientos el 7 de enero. Muchos murieron. Desesperado, el presidente Hipólito Irigoyen convocó al ejército para restablecer el orden, quizás la primera vez que se utilizó al ejército para sofocar el malestar social. Miles fueron arrestados. Después de que la huelga fue aplastada, grupos de vigilantes civiles patrullaron las calles durante varios días en una especie de caza de brujas contra los sospechosos de haber instigado la huelga. Entre sus objetivos estaban los judíos rusos, acusados ​​de planear un levantamiento comunista. No hay cifras definitivas sobre las víctimas. Fuentes gubernamentales sitúan las cifras en unos cuarenta muertos y varios cientos de heridos. Por otro lado, las fuentes laborales sitúan la cifra de muertos en más de 100. La huelga reflejó el antagonismo de larga data entre los trabajadores y las empresas.