Robertson, john parish y william parish

Los hermanos Robertson (John Parish Robertson, 1792–1843, y William Parish Robertson, 1795–?), Nacidos en Escocia, se convirtieron en empresarios exitosos en América del Sur, perdieron su fortuna, regresaron a Gran Bretaña y publicaron crónicas de sus experiencias. Estuvieron activos en el comercio entre Gran Bretaña y Paraguay, Argentina, Chile y Perú desde 1813 hasta 1830. Las cartas entre ellos brindan una visión personal de los negocios, las finanzas y la política.

John Robertson visitó por primera vez la región rioplatense en 1806. A los veintiún años se instaló en Asunción como agente mercantil. El futuro era tan prometedor que su hermano William se unió a él. Su asociación prosperó hasta la crisis financiera de 1826, cuando perdieron su fortuna.

Durante los años en que su empresa prosperó, estuvieron activos en muchos frentes: comercial, financiero, social y político. La inmediatez e intimidad de su correspondencia proporciona un relato revelador de la vida cuando estos países se estaban volviendo institucionalmente viables.

Tras su auspicioso comienzo en Asunción, el dictador José Gaspar Francia los expulsó de Paraguay en 1815. Aún en la veintena, trasladaron sus operaciones a Corrientes. En 1817, John regresó a Londres para consolidar conexiones en el mundo financiero, regresando a Argentina en 1820, cuando estableció una colonia agrícola para inmigrantes escoceses en 6,500 hectáreas de tierra privilegiada en Monte Grande en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa fue autorizada por Bernardino Rivadavia, gobernador de la provincia, en un decreto firmado el 11 de marzo de 1824. Quince meses después, llegaron desde Escocia más de doscientos colonos escoceses. La colonia fracasó en 1829.

El proyecto más arriesgado que emprendieron los hermanos fue la sindicación de préstamos para los gobiernos de Perú y la provincia de Buenos Aires. John convenció a Alexander Baring de que la rentabilidad de los préstamos a los gobiernos latinoamericanos superaba los riesgos involucrados. El préstamo de Baring Brothers a Argentina sentó un precedente para el futuro manejo errático de los préstamos internacionales y las finanzas públicas por parte de Argentina. Los libros de los hermanos sobre sus experiencias en América del Sur fueron entretenidos y se vendieron bien en sus diferentes ediciones.