Roa bastos, augusto (1917–2005)

El novelista más renombrado de Paraguay, Augusto Roa Bastos nació en Asunción el 12 de junio de 1917 y creció en la pequeña ciudad de Iturbe, lejos de un gran centro metropolitano. Su escritura, como la de José Maria Arguedas y Juan Ruffo, reúne formas culturales arraigadas en los espacios rurales de América Latina (como la narración oral y las lenguas indígenas) con técnicas y tendencias literarias asociadas al alto modernismo. Aunque Roa Bastos pasó muchos años en el exilio, Paraguay es central en toda su obra. Se fue en 1947 debido a presiones políticas, viviendo primero en Buenos Aires y luego en Francia después del golpe militar en Argentina en 1976. Enseñó literatura latinoamericana y el idioma guaraní en la Universidad de Toulouse. Roa Bastos regresó a Paraguay solo con la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner en 1989.

Las obras más conocidas de Roa Bastos son sus cuentos y novelas, pero también escribió obras de teatro y poemas. Sus dos obras maestras, las novelas Hijo de hombre (1960) y Yo el Supremo (1972), forman parte de lo que denominó su trilogía sobre el monoteísmo del poder. "La meditación sobre el poder", declaró una vez en una entrevista, "es el hilo conductor de todo mi trabajo" (Meliá, p. 130). Esta meditación sobre el poder aborda no solo la tradición de gobierno autoritario de Paraguay: José Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840) y Alfredo Stroessner (1954-1989) fueron dos de los dictadores más poderosos y de más largo gobierno en la historia de América Latina, sino también sus experiencias ruinosas en dos de las guerras hemisféricas más importantes, la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) y la Guerra del Chaco (1932-1935), y el legado del colonialismo en la convivencia incómoda del español y el guaraní en el público paraguayo y vida privada. Así, gran parte de la escritura de Roa Bastos gira en torno a la exploración de espacios populares que han resistido el colonialismo, la guerra y la dictadura.

In Yo el Supremo Francia, el dictador moribundo, ocupa el centro de la novela mientras relata sus proyectos para Paraguay y justifica sus acciones a su asistente y escriba. La novela expone las fallas del poder absoluto en la discrepancia entre los sueños del dictador y la realidad al presentar otros discursos que contradicen estas "declaraciones del Estado". Hijo de hombre, un texto fragmentado que a veces se ha descrito como una serie de cuentos, estudia el poder no en su origen sino examinando sus efectos en la gente. Estos relatos plantean una serie de reflexiones sobre el conflicto entre un estrato campesino popular y el orden dominante. La resistencia popular no se da a través de una rebelión abierta sino de formas más indirectas. De hecho, la única instancia de rebelión es un fracaso absoluto y termina en una explosión que mata a la mayoría de los rebeldes y abre un cráter que actúa como emblema de los múltiples desastres de la historia paraguaya. Roa Bastos falleció en Asunción el 26 de abril de 2005.