Rivera, diego (1886–1957)

Diego Rivera (b. 13 diciembre 1886; d. 24 de noviembre de 1957), artista mexicano, conocido principalmente por los numerosos murales que pintó en México y los Estados Unidos desde principios de la década de 1920 hasta principios de la de 1950. Durante un período de más de cincuenta años, Rivera también produjo un número extraordinario de pinturas de caballete, dibujos, acuarelas, ilustraciones para libros y otras publicaciones y diseños para producciones teatrales. Varias de sus pinturas de caballete y murales, de todas las épocas de su vida, destacan por su calidad artística y coherencia temática.

Rivera nació en Guanajuato. Durante sus años de formación en París de 1911 a 1921, experimentó con varios estilos antes de regresar a México en 1921 para comenzar su carrera muralista. Entre las muchas obras ejemplares que datan de su estancia en París se encuentran Paisaje zapatista: la guerrilla (1915) y El matemático (1918). Rivera expresó su sentimiento por su tierra natal en el Paisaje zapatista, una obra cubista importante, al incluir referencias a las montañas que rodean el Valle de México, la Revolución de 1910 (un sombrero, un sarape y un rifle) y la pintura tradicional española y mexicana (con la representación realista de una pequeña pieza de papel que identifica al sujeto "clavado" en la parte inferior derecha del lienzo). El matemático representa la profunda implicación y asimilación de Rivera de la obra de Paul Cézanne. Rivera representó una figura solitaria sentada en una pequeña mesa en la que se colocan dos libros. La niñera parece perdida en sus pensamientos. El artista definió cada parte de la imagen con líneas y ángulos que se cruzan y que corresponden a varios niveles de ojos consistentes con el enfoque de la pintura de Cézanne. Usó todos estos en una serie de conexiones lineales para crear una composición sobria pero visualmente cohesiva.

Una de las pinturas de caballete más importantes que data de la etapa de madurez de Rivera es el retrato Lupe Marín (1938), lo que demuestra su continuo interés por los problemas formales y espaciales. Marín aparece sentado en una silla mexicana sin respaldo en una esquina del estudio del artista. Hay un espejo apoyado contra la pared detrás de ella, en el que ella y la ventana que enfrenta se reflejan. Rivera rindió homenaje a varios artistas que admiraba en este retrato: El Greco, en las exageradas proporciones y pose de la modelo; Velázquez, en la imagen reflejada; y Cézanne, en la compleja estructura de la composición.

El gran logro artístico de Rivera también se ve en unos pocos paneles murales que forman parte de programas más amplios y en varios ciclos de murales que deben considerarse como una unidad. Entre las obras maestras de un solo panel se encuentran La liberación del peón (1926), de la Secretaría de Educación de la Ciudad de México (1923-1928); Germinación, del ciclo de murales de la Capilla Chapingo La tierra liberada (1926-1927); y Producción de carrocerías de automóviles y montaje final, del mural Industria de Detroit (1932-1933), en el Detroit Institute of Arts. Cada uno de ellos resume la profunda implicación del artista con preocupaciones tanto formalistas como temáticas.

Rivera usó el tema cristiano del descenso de la cruz para La liberación del peón, en el que la figura muerta se hace eco de la bajada de la figura de Cristo sobre un sudario. La escena está llena de ternura y compasión. También es una imagen poderosa de un mártir de la Revolución.

Germinación tiene varias figuras desnudas bellamente representadas que representan varias etapas desde la gestación hasta el nacimiento cercano. Es uno de los cuatro paneles en la pared derecha de la capilla que se enfocan en las fuerzas de la naturaleza. El proceso comienza con el caos y termina con la fruición. Fuerzas comparables en la sociedad que conducen a la acción revolucionaria están representadas en cuatro paneles en la pared izquierda. Una síntesis de estas fuerzas está representada en la pared del fondo con el hombre en el centro en control de la naturaleza en beneficio de la humanidad.

Rivera llevó su visión positiva de la tecnología más allá en su ciclo de murales de Detroit, en el que ideó un complejo programa iconográfico para ensalzar sus virtudes. Fusionó la tecnología estadounidense con la mitología mexicana en el muro sur (Producción de carrocerías de automóviles y montaje final) al incluir una referencia a la diosa de la tierra azteca Coatlicue como una máquina para estampar guardabarros. La deidad, no discernible de inmediato, se ve a la derecha de los hombres que trabajan en la línea de montaje con un chasis de automóvil. La máquina similar a Coatlicue conserva la silueta de la deidad pero no sus componentes. La creencia del artista en el progreso material y los beneficios que se derivan de la tecnología son evidentes en este panel y en los muchos otros que componen todo el ciclo mural. Los otros paneles incluyen los orígenes de la vida humana y la tecnología en el muro este; las industrias del aire (aviación) y del agua (transporte marítimo) en el muro oeste; la producción, fabricación y ensamblaje del automóvil y las otras industrias de Detroit (médica, química y farmacéutica) en las paredes norte y sur.

Los roles de Rivera como activista político, conferenciante y escritor lo enfrentaron a otros artistas, críticos de arte, el Partido Comunista (que lo expulsó varias veces), sus biógrafos, Frida Kahlo y sus otras tres esposas, y el público en general. En el centro de estas muchas batallas estaban sus puntos de vista sobre la esencia, el propósito y la función del arte; sus opiniones sobre política; su amor por el indio mexicano; y su creencia de que el pasado precolombino tenía que ser aceptado antes de poder alcanzar un verdadero arte e identidad mexicanos. Estas batallas y controversias, así como su arte, han proporcionado material para numerosos artículos, monografías, libros, catálogos de exposiciones y otras publicaciones de biógrafos, periodistas, críticos de arte, historiadores del arte y otros.