Rio Branco, vizconde de (1819-1880)

Vizconde de Rio Branco (José Maria da Silva Paranhos; b. 16 marzo 1819; d. 1 de noviembre de 1880), estadista y diplomático brasileño. Paranhos, padre del Barão do Rio Branco, fue un destacado estadista de la monarquía (1822-1889), célebre por su diplomacia platinense y la Ley de Nacimiento Libre (1871), el primer ataque directo a la tenencia de esclavos brasileños.

Nacido en Bahía y huérfano temprano, Paranhos escapó de la pobreza a través de una beca en las academias de la armada y el ejército de Río, donde estudió y luego enseñó. La habilidad literaria le trajo una prominencia temprana como periodista y como diputado liberal (1848). Llamó la atención del Honório Hermeto Carneiro Leão, más tarde Marquês de Paraná, un poderoso jefe del Partido Conservador. Leão fue confiado por su antiguo aliado, Paulino José Soares de Sousa, más tarde Visconde do Uruguai, con la diplomacia en Uruguay que conduciría a la alianza victoriosa contra el argentino Juan Manuel de Rosas en 1850. En Paranhos, Leão esperaba un teniente capaz, y fue reivindicado. Tanto Soares de Sousa como Leão quedaron lo suficientemente impresionados como para defender la entrada de Paranhos en el Partido Conservador y su elección como diputado conservador por la provincia de Río de Janeiro en 1853.

Paranhos, a pesar de su relativa juventud, fue nombrado ministro en el célebre Conciliación (Conciliación) Gabinete organizado por Paraná en 1853. Ocupó varios cargos desde 1853 hasta 1871, entre ellos ministro de Relaciones Exteriores. Otras carteras siguieron en las décadas de 1850 y 1860, como la presidencia de la provincia de Río de Janeiro (1858), la ascensión al Senado (por Mato Grosso en 1862) y al Consejo de Estado (1866), y varias misiones controvertidas al Río de Janeiro. Repúblicas de la Plata (1857, 1864–1865, 1869–1870 y 1870–1871), que incluyeron negociaciones que condujeron a la Guerra de la Triple Alianza y el fin de la misma.

En 1871, el emperador lo eligió como primer ministro para organizar un gabinete para abordar la cuestión de la esclavitud. Rio Branco así lo hizo, al comienzo del ministerio más largo (1871-1875) de la monarquía. También defendió las prerrogativas de la corona frente a la iglesia en la Cuestión Religiosa, una disputa provocada por la decisión de dos obispos de condenar la participación de católicos brasileños en la masonería. E introdujo muchas reformas en elecciones, educación, justicia e infraestructura. Pero su mayor logro fue la aprobación de la Ley de Nacimiento Libre en 1871, que, al igual que la anterior legislación colonial española e inglesa, declaró libres a todos los hijos de madres esclavas por mayoría y dispuso la automanumisión y el aprendizaje. Consumado político y orador, Rio Branco logró aislar y luego dominar la feroz y capaz resistencia a la reforma de la esclavitud, encabezada por el homónimo e hijo de su antiguo protector, Paulino José Soares de Sousa. Aunque su último fracaso figura en la lucha por la abolición completa que comenzó menos de una década después, la legislación de Rio Branco fue un paso políticamente crucial y duramente ganado y, por lo tanto, sigue siendo su gran reclamo para la posteridad.