Rio Branco, Barão do (1845-1912)

Barão do Rio Branco (José Maria da Silva Paranhos Junior; b. 20 abril 1845; d. 9 de febrero de 1912), ministro de Relaciones Exteriores de Brasil. El prestigio de Rio Branco se basó en su exitosa solución de disputas fronterizas. Fue influenciado fuertemente por su padre y tocayo, el vizconde de Rio Branco, quien fue un destacado diplomático y estadista conservador. Como estudiante de derecho en São Paulo (1862) y Recife (1866) como secretario de su padre durante la delicada diplomacia en el Río de la Plata (1869, 1870-1871), Rio Branco adquirió el gusto por la historia diplomática y militar no solo de esa zona pero de Brasil en general. Cultivó este gusto durante décadas, primero como periodista político y diputado, luego en su tranquila rutina diplomática como cónsul en Liverpool (1876-1893). Prosiguió sus estudios y bibliofilia en la casa parisina que mantenía para su familia.

La erudición de Rio Branco se hizo poco a poco conocida entre los entendidos; cuando se requirió un representante para el arbitraje con Argentina en el área de Misiones, se recordó a Rio Branco. En este caso se destacó por primera vez su célebre compromiso con la investigación y el análisis minuciosos (1893-1895). La victoria disipó la oscuridad; nombrado por primera vez para un puesto europeo más prestigioso, luego fue enviado a impugnar las reclamaciones galas asociadas con la Guayana Francesa (1898-1900). Una segunda victoria fue recompensada con el puesto ministerial en Berlín (1900-1902), tras lo cual se convirtió en ministro de Asuntos Exteriores en la dinámica administración de Rodrigues Alves (1902-1906).

Rio Branco fue miembro de esa administración y de las que siguieron durante diez años sin precedentes, que comprenden la época dorada del prestigio diplomático de Brasil. Desde el Palacio de Itamaratí, Rio Branco continuó orquestando el arreglo pacífico de varias disputas fronterizas desde la Guayana Holandesa hasta Uruguay. Se destaca, por ejemplo, por negociar el fin del enfrentamiento por las fuentes de caucho natural del alto Amazonas, negociación que condujo a los orígenes del actual estado de Acre (1904). Rio Branco también supervisó el desarrollo de la relación de Brasil con Estados Unidos. Elevó el estatus diplomático de la representación de Brasil en Washington, DC, y nombró a Joaquim Nabuco como primer embajador (1905-1910) para señalar el reconocimiento de la importancia de la relación.

Mientras que Argentina se veía a sí misma como un rival hemisférico de Estados Unidos, Brasil prefirió el papel de socio menor. Brasil apoyó al movimiento Panamericano, cuya Tercera Conferencia se celebró en Río de Janeiro en 1906. Rio Branco es famoso por su exitosa proyección de la imagen de Brasil como nación "civilizada" durante esta era de imperialismo eurocéntrico. Lo hizo atrayendo a la élite cultivada de la nación a la diplomacia, asegurando la inclusión de Brasil en reuniones internacionales, alentando a extranjeros famosos a viajar a Brasil y promoviendo informes positivos del país y su pasado. Sus triunfos le trajeron una singular popularidad que, como sus libros y mapas, lo rodeó en el desordenado departamento de Itamaratí en el que murió.