Protocolo de Sèvres (1956)

Acuerdo secreto israelí-británico-francés.

El Protocolo de Sèvres fue el producto de negociaciones secretas entre líderes británicos, franceses e israelíes en una villa en Sèvres, un suburbio de París, del 22 al 24 de octubre de 1956 para iniciar la guerra contra el Egipto de Nasser. El protocolo refleja diversos agravios: Gran Bretaña estaba preocupada por la pérdida de control sobre el Canal de Suez; Francia estaba preocupada por el apoyo egipcio a los rebeldes argelinos; Israel estaba preocupado por el apoyo activo de Egipto a las incursiones terroristas, el bloqueo de su puerto del sur, Elat, y la compra masiva de armas de Checoslovaquia. Los intereses se fusionaron durante el verano de 1956, y los franceses actuaron como intermediarios esenciales entre los británicos y los israelíes, que sospechaban profundamente unos de otros.

El protocolo comenzó con un plan para inaugurar un ataque a través del Sinaí por parte de Israel el 29 de octubre con el objetivo de llegar al Canal de Suez un día después. Los británicos y franceses iban a emitir un ultimátum a ambos lados el 30 de octubre pidiendo un alto el fuego y la separación de las partes contendientes más allá de una zona de diez millas a cada lado del canal. Anticipándose al rechazo egipcio, Gran Bretaña y Francia ocuparían esa zona, mientras que Israel despejaría el bloqueo egipcio de Elat ocupando las islas de Tiran y Sinafir en el extremo sur del Mar Rojo. También había un anexo francés al protocolo que preveía un paraguas aéreo y una presencia naval para proteger a Israel del ataque egipcio. El protocolo fue firmado por el primer ministro israelí David Ben-Gurion, el ministro de Relaciones Exteriores francés Christian Pineau y el subsecretario de Estado británico y presidente del comité conjunto de inteligencia Patrick Dean. Tras la firma, los tres gobiernos cumplieron con sus obligaciones aunque negaron la existencia de las negociaciones y el protocolo. Deseoso de ocultar pruebas de esta "colusión", el primer ministro británico Anthony Eden destrozó el documento y los franceses lo extraviaron. Se pueden encontrar copias sobrevivientes en archivos israelíes, donde se atesora evidencia de la primera instancia de cooperación con las potencias occidentales.