Perú, comisiones de la verdad

La Comisión de la Verdad y Reconciliación del Perú fue creada en 2001 para investigar las atrocidades cometidas entre 1980 y 2000, período de conflicto armado interno entre fuerzas gubernamentales y dos movimientos insurgentes, Sendero Luminoso Maoísta y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). La comisión investigó masacres, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, torturas y otras atrocidades. Fue la primera comisión de la verdad en América Latina en realizar audiencias públicas sobre una variedad de temas, incluida la violencia sexual contra las mujeres.

El presidente de la comisión, Salomón Lerner, ex rector de la Universidad Católica del Perú, presentó un informe final al presidente Alejandro Toledo en agosto de 2003. Según el informe, 69,280 peruanos murieron en el conflicto y otros 6,000 fueron desaparecidos; El 54 por ciento de las muertes se atribuyeron a Sendero Luminoso, mientras que las fuerzas armadas y sus representantes fueron responsables del 37 por ciento. Tres de cada cuatro víctimas de la violencia eran campesinos rurales de habla quechua, el sector más marginado y empobrecido de la sociedad peruana. La comisión propuso reformas institucionales, reparaciones a las víctimas y juicios penales en cuarenta y tres casos de notorios abusos de derechos.

Los críticos acusaron a la comisión de tener un sesgo de izquierda, algunos incluso la acusaron de ser pro-terrorista. Los defensores dicen que tales críticas están diseñadas para garantizar la impunidad de los violadores de derechos y dan fe de la integridad del informe de la comisión y su plan de reparación social.