Perón, maría eva duarte de (1919–1952)

María Eva Duarte de Perón (Evita; b. 7 mayo 1919; d. 26 de julio de 1952), política y actriz argentina y segunda esposa del presidente Juan Domingo Perón durante su primer mandato (1946-1952). Nacida en una finca cerca de Los Toldos en la provincia de Buenos Aires, Evita, como era conocida, fue la quinta hija ilegítima de Juana Ibarguren y Juan Duarte, un terrateniente local. Después de su muerte, la familia se mudó a Junín, en el este de Argentina, donde Evita asistió a la escuela y soñaba con convertirse en actriz. A los quince años decidió probar suerte en Buenos Aires. El éxito la eludió en el teatro y el cine, pero tuvo mucho éxito como actriz de radio de telenovelas. Su vida cambió sustancialmente después de enero de 1944, cuando conoció al coronel Perón, entonces subsecretario de guerra y secretario de trabajo, y que pronto sería ministro de guerra y vicepresidente. Para consternación y conmoción de sus compañeros oficiales y de la élite sociopolítica de Buenos Aires, no solo Perón y Evita se convirtieron en amantes, sino que, contrariamente a las normas aceptadas, comenzaron a vivir juntos.

La transformación de la joven estrella de cabello oscuro en la elegante, rubia y fogosa Evita, la carismática líder de la descamisados (sin camisa), fue un proceso gradual que comenzó después de la crisis del 17 de octubre de 1945. Ese día, miles de trabajadores se declararon en huelga para exigir la liberación de Perón, quien había sido obligado a renunciar a sus tres cargos y fue encarcelado. Si bien la mitología peronista y antiperonista le atribuye a Evita un papel protagónico en la manifestación obrera, ella solo trató de obtener un recurso de hábeas corpus para la liberación de Perón. Sin embargo, le escribió desde la cárcel y le prometió casarse con ella.

Poco después de su boda el 21 de octubre de 1945, Perón inició su campaña para la presidencia. En una sociedad donde las mujeres no podían votar y las primeras damas permanecían en un segundo plano, Evita participó en las reuniones de estrategia y acompañó a Perón en sus giras por provincias. Después de su toma de posesión, su interés por la política y su influencia aumentaron a medida que comenzó a reunirse diariamente con líderes sindicales y representó a Perón en numerosas funciones. Invitada por el general Francisco Franco a visitar España a título oficial, realizó una gira por España, Francia e Italia como si fuera una glamorosa estrella de cine.

En 1948, Evita estaba claramente establecida como un miembro influyente del gobierno de Perón. Hasta su muerte, jugó un papel crucial, aunque informal, dentro de la estructura peronista. Su único intento de formalizar sus actividades y convertirse en candidata a vicepresidente en las elecciones de 1951 generó demasiada oposición por parte de los militares. Oficialmente, solo era la primera dama de Argentina, pero, junto con Perón, era la líder de la descamisados, su enlace con el trabajo organizado y su publicista más eficaz. También fue presidenta de la Fundación Eva Perón, una rica organización de bienestar social cuyos fondos utilizó para construir hospitales, viviendas para personas de bajos ingresos, escuelas y hoteles para jóvenes y para comprar miles de bienes que distribuyó a los necesitados. Finalmente, si bien su participación en la campaña para obtener el sufragio femenino fue limitada, fue instrumental en la incorporación masiva de la mujer al proceso político y la organización de la rama femenina del Partido Peronista. Presidió el partido con mano firme, y aunque ya estaba muy enferma cuando Perón se postuló para un segundo mandato, fue elegido con un voto femenino abrumador.

La muerte de Evita la transformó en un poderoso mito, pero también sacudió la estabilidad de la estructura peronista en un momento en que las políticas económicas de Perón tensaban el apoyo del gobierno. descamisados. En septiembre de 1955 fue depuesto por un golpe militar y obligado a exiliarse. El mito de Evita se volvió esencial para la supervivencia del peronismo durante los siguientes dieciocho años y para la reelección del propio Perón en 1973.