Paya

ETNONIMOS: Pahaya, Pawyer, Pech, Pesch, Popya, Poya, Poyai, Poyer, Seco, Taia, Tawka, Taya

Los Paya viven en once pueblos del noreste de Honduras y sus alrededores. El terreno en esta área consiste en un valle de montaña cubierto de pinos y sabanas. La mayor concentración de indígenas Paya se encuentra en las localidades de Dulce Nombre de Culmí y Santa María del Carbón en el departamento de Olancho; sin embargo, el idioma Paya está casi extinto en este último pueblo. El idioma en sí es difícil de clasificar. Se plantea la hipótesis de que está más estrechamente relacionado con las lenguas chibchan y cariban de América del Sur. El tamaño de la población Paya se ha reducido drásticamente por la asimilación y las presiones coloniales. En 1990 había sólo 1,800 indígenas Paya y, de ellos, sólo unos pocos cientos podían hablar el idioma Paya. Aún más sorprendente es un informe en 1982 que documentó sólo 17 indios Paya "racialmente puros".

Antes de la Conquista, había miles de Paya que habitaban hasta 26,000 kilómetros cuadrados. Eran un pueblo seminómada que cazaba, pescaba y cultivaba diversos cultivos. En su tercer viaje al Nuevo Mundo en 1498, Cristóbal Colón se encontró con los Paya y los llamó Taia. Durante el período colonial, los Paya fueron devastados por las enfermedades europeas y los ataques militares de sus vecinos, los indios miskitos.

En 1864 se otorgó a los Paya el título legal de sus tierras comunales; sin embargo, la frontera hondureña continuó moviéndose hacia el este y eventualmente envolvió al Paya. Debido a esto, los Paya actualmente habitan pueblos separados en lugar de una región específica. En la década de 1920, solo quedaban 600 payas. Desde la década de 1950, los madereros y los inmigrantes han seguido ejerciendo presión sobre las tierras de los Paya. Esta presión ha provocado que se borren casi todos los vestigios de la cultura tradicional.

Sin embargo, hay grupos de Paya que viven en Las Marías que aún mantienen gran parte del estilo de vida tradicional. Aunque han cambiado taparrabos de corteza por ropa latina y cerbatanas por escopetas, continúan capturando iguanas a mano, pescando con arpones hechos a mano y navegando por las aguas de los ríos locales en canoas. Asimismo, se adhieren a las prácticas agrícolas tradicionales de quema y quema. Cultivan maíz, frijoles y mandioca con implementos simples como azadones, palos de excavación y machetes.

Muchos también continúan levantando Opuntia, a nopal planta de cactus de la que se alimenta el insecto cochinilla. La cochinilla todavía se utiliza como colorante alimentario y cosmético. Donde los animales no han sido cazados en exceso, los Paya utilizan ciervos, monos, jabalíes, pavos salvajes, iguanas y tapir.

Bibliografía

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Olson, James Stuart (1991). Los indios de América Central y del Sur: un diccionario etnohistórico. Westport, Connecticut: Greenwood Press.