Ortiz, fernando (1881–1969)

Fernando Ortiz (b. 16 julio 1881; d. 10 de abril de 1969), erudito, servidor público y activista político cubano. No hay tres palabras que puedan describir la vida y las actividades de este polifacético intelectual cubano. Estudió derecho en La Habana, completó sus estudios en Barcelona y comenzó su carrera como especialista en derecho penal. Sus intereses pronto se ampliaron para incluir sociología, arqueología, historia, filología, antropología, musicología y etnología. Se desempeñó como funcionario consular en Italia, como fiscal de La Habana, como profesor de derecho y, más tarde, de antropología en la Universidad de La Habana, y como representante durante varios períodos en el Congreso. Agitador político incansable, dirigió la Junta Cubana de Renovación Nacional contra la corrupción gubernamental en 1923 y organizó la Alianza Cubana por un Mundo Libre contra el Fascismo en 1945. En respuesta al reclamo fascista de superioridad aria, escribió El engaño de las razas (Deception of the Races) en el año 1945.

Ortiz es mejor conocido por sus estudios sobre la cultura afrocubana y como fiscal del monocultivo de azúcar. Sus estudios sobre la contribución africana a la vida cubana lo han marcado como "el mayor definidor de la identidad cubana". En su primer estudio sobre los negros coloniales, Hampa afro-cubano: Los negros brujos publicado en 1906, introdujo el término "afro" como prefijo en los estudios sociológicos y antropológicos. Además, inició el uso del término "transculturación" para reemplazar los muchos otros términos utilizados para describir la simbiosis de culturas. Fundó la Sociedad de Estudios Afrocubanos como un foro para promover la conciencia de la importancia de los africanos para los cubanos. Sus obras abarcan desde el período colonial hasta el moderno, la esclavitud de la música y la danza, y sentó las bases de la identidad nacional única del pueblo cubano.

Su libro más conocido por los norteamericanos es Contrapunto cubano: tabaco y azúcar en el que condena a la industria azucarera y describe sus males y llama a la promoción de la industria tabacalera cubana. Se opuso firmemente a la creciente influencia de Estados Unidos en Cuba y lo acusó de usar el azúcar para aumentar su dominio sobre el pueblo cubano. Sus críticas sacaron a la luz la dependencia política y económica de Cuba de Estados Unidos.