Nummo

Los gemelos divinos llamados Nummo ocupan un lugar destacado en las historias de creación del pueblo Dogon de Mali en África occidental. Los Nummo eran descendientes de la unión de Amma, el dios supremo que representa el espíritu masculino, y la tierra, un espíritu femenino.

Solitaria, Amma quería tener un hijo con la tierra. Sin embargo, su primer intento no produjo un niño sino un chacal. Amma fue a la tierra por segunda vez. Esta vez su unión tuvo el resultado perfecto: gemelos llamados Nummo, un macho y una hembra. La mitad superior de cada gemelo era humana y la mitad inferior se parecía a una serpiente. Cada uno de ellos tenía la piel y el pelo verdes, ojos rojos, lenguas bifurcadas y brazos ondulados sin articulaciones.

El Nummo representaba la luz y el agua, la fuerza vital de la creación. Cuando los gemelos miraron desde el cielo, vieron que la tierra estaba desnuda. Bajaron a la tierra con plantas y tejieron las fibras de las plantas alrededor de la tierra desnuda. El primer viento se levantó como resultado de la actividad de los gemelos y comenzó el lenguaje.

El chacal, sin embargo, se puso celoso de que la tierra tuviera lenguaje. Al robar la ropa de la tierra, que contenía lenguaje, el chacal recibió el poder del habla. Amma estaba tan molesto por este ataque a la tierra que decidió crear seres vivos sin su ayuda. Nummo se dio cuenta de que la decisión de Amma significaba que no nacerían más gemelos. Para asegurarse de que el nacimiento de gemelos continuara, dibujaron en el suelo una imagen de un macho y una hembra. Según la tradición, todos los seres humanos tienen un alma tanto masculina como femenina al nacer.