Muisca

Muisca se refiere a sociedades de habla chibcha que habitaban las tierras altas orientales del centro de Colombia en el momento de la conquista española en 1536. Las jefaturas muiscas derivaban de la subsistencia de la agricultura intensiva de maíz, papas y otras plantas adaptadas a grandes altitudes. La mayor parte de la población vivía en las altiplanicies por encima de los 8,250 pies. Sin embargo, los muisca también controlaban tierras en altitudes más bajas donde se cultivaba algodón y coca.

Las unidades básicas de producción y consumo fueron las capitanías. Con frecuencia, varios capitanías compuso una unidad llamada Pueblo por los españoles. Las cabezas de algunos más grandes pueblos inició un proceso de expansión mediante el cual menores pueblos fueron incorporados bajo su dominio. A principios del siglo XVI, cuatro caciques luchaban por alcanzar la prominencia regional: los de Bogotá, Duitama, Sogamoso y Tunja. La inestabilidad fue una característica principal de la centralización política. pueblos incorporados a las confederaciones pudieron conservar mucha autonomía. Cada vez que los jefes regionales delegaban poder, surgían conflictos internos cuando los jefes menores intentaban obtener el poder regional.

La élite muisca tenía acceso privilegiado a los recursos. A los jefes se les dio tributo en bienes y se les ayudó en la construcción de sus viviendas, almacenes y una empalizada que rodeaba sus aldeas. A medida que el grado de estratificación social aumentó más allá del nivel de pueblos, los jefes regionales acumularon grandes proporciones de superávit. Este excedente se invirtió en el sustento de las principales necesidades y el mantenimiento de artesanos especialistas. No obstante, una parte del tributo se redistribuyó a la gente en general, principalmente en forma de fiestas comunales.

Sigue siendo escaso cómo los rasgos de organización social que describieron los españoles se convirtieron en conocimiento. La investigación en una porción del Valle de Fúquene, al norte de Santa Fe de Bogotá, establece una secuencia de desarrollo desde el 300 a. C. hasta el 1600 d. C. La ocupación más temprana del área data del 300 a. C. al 800 d. C. los patrones consistían en dos pequeñas aldeas de doce acres de tamaño. El período de Muisca Temprano va desde el 800 d.C. hasta aproximadamente el 1300 d.C. La población se duplicó y la mayor parte se concentró en una gran aldea de aproximadamente treinta y siete acres que probablemente dominaba la región. El período tardío de Muisca (1300 a 1600 d. C.) se caracteriza por un aumento de la población, evidencia de comercio a larga distancia y el surgimiento de varias aldeas grandes (de doce a veinticinco acres de tamaño) en el área. El pueblo más grande que predominó durante el período Muisca Temprano aumentó aún más en tamaño, alcanzando unos cincuenta acres.

No se puede ignorar la importancia de la muisca. A pesar de que los muiscas fueron conquistados por los españoles a principios del siglo XVI, algunas de sus tradiciones sobreviven en la actualidad. Actualmente, la mayor parte de la población de la sierra oriental, incluida la de Santa Fe de Bogotá, la capital de Colombia, es de ascendencia mixta muisca-española.

Las reformas constitucionales de 1991 en Colombia fueron favorables a los grupos indígenas en materia de derechos territoriales y autonomía, reconocimiento y protección de los derechos culturales y sociales, autogobierno y participación en la política nacional; Se cree que Colombia es la nación latinoamericana más progresista en su actitud legislativa hacia los pueblos indígenas. Independientemente de la política oficial y la nueva legislación, sin embargo, los 2,000 muiscas que residen cerca de Bogotá continúan luchando para proteger sus tierras, revitalizar y fortalecer las prácticas lingüísticas y culturales, y desarrollar negocios comunitarios a pequeña escala.