Movimiento revolucionario nacionalista (mnr)

Fundado en 1941 por Víctor Paz Estenssoro, Hernán Siles Zuazo, Walter Guevara Arze y Augusto Céspedes, entre otros, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) fue hasta principios del siglo XXI el partido político más importante de Bolivia. Originalmente populista, lanzó la revolución de 1952, impulsó el sufragio universal y la reforma agraria y nacionalizó la industria minera de Bolivia. Fue el partido gobernante hasta 1964, cuando el general René Barrientos Ortuño lideró un exitoso golpe de Estado. Para entonces, Guevara, Paz y Siles se habían separado formalmente; el partido continuó fragmentándose durante la década de 1970, cuando había al menos treinta facciones. Vio un realineamiento sustancial en la década de 1980 cuando varias facciones se unieron al MNR Histórico de Paz (MNR-H). A mediados de la década de 1980, el MNR-H había abandonado el H y recuperó el MNR. Hernán Siles Zuazo lideró la facción alternativa más significativa, el MNR de Izquierda ("de izquierda"; MNRI), desde 1971 hasta la década de 1980, cuando gradualmente desapareció.

El MNR regresó al poder con las elecciones de 1985, cuando Paz asumió nuevamente la presidencia. Formó una coalición de gobierno (el "pacto por la democracia") con el partido Acción Democrática Nacionalista (ADN), un movimiento que muchos reconocen por ayudar a consolidar la naciente democracia de Bolivia. El MNR también lanzó la Nueva Política Económica, que comenzó a desmantelar el sistema económico estatista que el propio MNR había iniciado en la década de 1950. En 1989, el partido nominó a Gonzalo Sánchez de Lozada, principal artífice de las reformas económicas, pero perdió la contienda en la segunda vuelta del Congreso, a pesar de obtener la mayor cantidad de votos en la primera vuelta. Tuvo éxito en 1993, sin embargo, dirigiendo nuevamente Sánchez de Lozada. Las reformas significativas durante su mandato, incluida una forma inusual de privatización y un extenso programa de descentralización, no detuvieron el apoyo gradualmente decreciente al MNR. A fines de la década de 1990, muchos votantes se habían cansado de la clase política dominante, incluido el MNR, y buscaron alternativas. Sin embargo, el MNR volvió a tomar la presidencia por un estrecho margen en 2002, con sólo el 22.5 por ciento del voto popular. De nuevo su presidente, Sánchez de Lozada enfrentó una serie de crisis sociales que llevaron a su renuncia en 2003. El MNR, junto con otros partidos tradicionales, ha seguido perdiendo apoyos desde entonces, obteniendo solo el 6.5 por ciento de los votos en las elecciones generales de 2005 y el 3.4 por ciento en el concurso de asambleas constituyentes de 2006.