Missa si la cara esta pálida

Elementos seculares en el Sagrado Repertorio.

En 1434-35, mientras Guillaume Dufay estuvo por primera vez al servicio del duque de Saboya, escribió una chanson, Ahí es donde habla la cara, se cree que es en honor a Anne de Lusignan, duquesa de Saboya (parte del reino de Borgoña). Aunque se desconoce su paradero antes de 1452, está claro que vivió en Saboya entre 1452 y 1458, y entre las muchas composiciones que escribió en diversas ocasiones se encontraba una misa cíclica, la Missa Se la face ay pale, basado en el tenor de la chanson anterior. Uno solo puede adivinar cuál podría haber sido el significado muy especial que tuvo la canción anterior para la corte de Savoy.

Punning Rhymes.

El texto de la chanson es una balada inusual porque en lugar de los versos habituales de ocho o diez sílabas, Ahí es donde habla la cara tiene solo cinco, en un formato complicado conocido como equívoco (rima de juego de palabras). Desafortunadamente, los numerosos juegos de palabras (pale / principale, amer / amer / la mer, voir / voir / avoir) en el texto no se traducen del francés al inglés, pero es posible, no obstante, hacerse una idea de la dificultad de este formato de observando la variedad de significados que se crean a partir de palabras con sonidos casi idénticos.

Ahí es donde habla la cara
La causa es amarga. ["amargo" = amor]
Este es el principal
Y tanto me es amargo ["amargo" = amargo]
Amargo, que en el mar ["amargo" = amar, "la mer" = el mar]
Quieres verme. ["Ver" = ver]
O scet bien de voir ["ver" = verdaderamente]
La bella que soy Que no sirve tener ["tener" = tener]
Sin ella no puedo.

Si mi cara esta pálida
la razón es el amor.

Esa es la principal causa
y el amor es tan amargo
para mi que deseo
ahogarme en el mar.
Entonces ella realmente puede saber
la bella a la que pertenezco,
que no puedo tener ninguna alegría
sin ella. [dos estrofas más]

La configuración musical de Dufay del texto de la chanson también es inusual, ya que escribió una sola unidad de música continua con frases cortas en lugar del formato habitual con dos secciones y frases melódicas más largas.

Rápido y lento.

Al escribir el Missa Se la face ay pale, Dufay toma prestada solo la línea de tenor, que coloca en la voz de tenor en los cinco movimientos. En los movimientos más cortos (Kyrie, Sanctus y Agnus Dei), la melodía de la chanson se parece mucho a la parte de tenor de los motetes anteriores, moviéndose a un ritmo mucho más lento que las otras tres voces, lo que llama la atención sobre sí misma. Tanto en el Gloria como en el Credo, Dufay extiende esta idea empleando otra técnica similar a un motete: repite la melodía de la chanson en el tenor a tres velocidades, comenzando tres veces más lento que las otras partes, luego dos veces más lento y finalmente en la misma velocidad que las otras voces. Tomando prestada una técnica empleada en el Mass Caput, Dufay une aún más los movimientos de su masa al comenzar cada uno de los cinco movimientos con el mismo motivo melódico-rítmico inicial.

Fuentes

David Barbechos, Dufay. Rev. ed. (Londres: JM Dent, 1987).

Reinhard Strohm, El auge de la música europea, 1380-1500 (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 1993).