Masacre de Catavi

Masacre de Catavi, asesinato de trabajadores bolivianos durante una huelga de mineros en 1942. En septiembre de 1942, el sindicato de mineros de la planta de concentración de mineral de estaño de Catavi presentó a la Compañía Patiño demandas de aumentos salariales del 20 al 70 por ciento. La empresa se negó incluso a negociar con el sindicato y los negociadores sindicales no consiguieron el apoyo del gobierno del general Enrique Peñaranda. Cuando el sindicato anunció una huelga para el 14 de diciembre, el gobierno declaró el estado de sitio en los departamentos de minería de estaño y las tropas se trasladaron a Catavi. Cuando los líderes sindicales fueron arrestados el 13 de diciembre, los trabajadores se movilizaron para exigir su liberación y la policía disparó contra la multitud, matando e hiriendo a varios.

La huelga continuó. El 21 de diciembre, los trabajadores que se manifestaban frente a las oficinas de la empresa en Catavi fueron disparados por soldados, que mataron o hirieron a 35 personas. Posteriormente, los trabajadores movilizaron a unas 8,000 personas, que descendieron hasta la sede de la empresa en Catavi. Los soldados dispararon contra la multitud y durante los dos días siguientes deambularon por las viviendas de los trabajadores, golpeando y matando a los mineros y a sus familiares. El gobierno admitió que murieron 19 personas, incluidas 3 mujeres, pero otras fuentes afirmaron que las muertes llegaron a 400.

Este incidente conmocionó al país. El secretario general del sindicato Catavi llegó a La Paz e informó a Víctor Paz Estenssoro, líder del Movimiento Revolucionario Nacionalista (MNR) de lo ocurrido. Luego, los diputados del MNR interrogaron intensamente a los ministros del gobierno, estableciendo un vínculo entre el MNR y los mineros que duró varias décadas.

La masacre de Catavi provocó una amplia protesta internacional. El Departamento de Estado de Estados Unidos y la Unión Panamericana expresaron su preocupación, y la AFL y el CIO enviaron a Bolivia una delegación conjunta, denunciando rotundamente al gobierno de Peñaranda.

La masacre de Catavi fue sin duda un factor importante que socavó al régimen de Peñaranda, que fue derrocado un año después por una coalición de jóvenes militares y el MNR.