Letelier del solar, orlando (1932–1976)

Orlando Letelier del Solar se desempeñó como embajador de Chile en los Estados Unidos y ministro del gabinete bajo el presidente Salvador Allende. Nacido el 13 de abril de 1932 en Temuco en una familia de clase alta, Letelier se graduó de la Universidad de Chile con títulos en derecho y economía. Después de varios años en el Departamento de Cobre del gobierno, trabajó para Felipe Herrera en el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington, DC, de 1960 a 1971. Un partidario de Allende durante mucho tiempo, fue nombrado embajador de Allende en los Estados Unidos, un puesto en el que se enfrentó a una administración hostil de Nixon comprometida con subvertir al gobierno chileno. Durante los agitados últimos cuatro meses de Allende en el cargo, Letelier sirvió en su gabinete como ministro de Relaciones Exteriores, Interior y Defensa, sucesivamente.

Fue arrestado en el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y, junto con otros altos funcionarios y partidarios del gobierno caído, fue enviado a un campo de prisioneros en la isla Dawson en el gélido Estrecho de Magallanes. Exiliado un año después del golpe, Letelier fue a Venezuela antes de aceptar un puesto como investigador asociado en el Instituto de Estudios Políticos en Washington, DC, donde se destacó entre los chilenos que intentaban movilizar la oposición al régimen de Augusto Pinochet. Agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) volaron su automóvil el 21 de septiembre de 1976, matándolo a él y a su asistente Ronni Moffitt. Los tribunales estadounidenses juzgaron y condenaron a cinco agentes de la DINA: el ciudadano estadounidense Michael Townley y cuatro exiliados cubanos.

Cuando la dictadura de Pinochet emitió un decreto de amnistía en abril de 1978 exonerando al ejército y la policía de los crímenes cometidos desde el golpe, excluyó deliberadamente el asesinato de Letelier para reducir las fricciones con la administración estadounidense del presidente Jimmy Carter. No obstante, Pinochet rechazó las solicitudes de extradición del ex comandante de la DINA Manuel Contreras Sepúlveda y del subcomandante Pedro Espinoza Bravo, ambos imputados en Estados Unidos. Tras el fin de la dictadura, un tribunal chileno en noviembre de 1993 condenó a Contreras y Espinoza a siete y seis años, respectivamente. La Corte Suprema confirmó la sentencia en mayo de 1995. Si bien algunos denunciaron las sentencias como demasiado indulgentes, otros las vieron como un debilitamiento de la hasta entonces absoluta impunidad de los militares por las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura.