Larreta, enrique rodríguez (1873–1961)

Enrique Rodríguez Larreta (b. 4 marzo 1873; d. 7 de julio de 1961), dramaturgo argentino. Enrique Rodríguez Larreta nació en Buenos Aires de padres uruguayos y perteneció a la oligarquía ganadera; obtuvo un doctorado en derecho de la Universidad de Buenos Aires. Larreta ejemplifica el fenómeno del caballero literario hecho posible por la enorme prosperidad económica y los lazos internacionales que caracterizaron la vida argentina en la capital federal de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires entre 1880 y 1930. Fiel a su clase, Larreta se especializó en una literatura. (dramas básicamente narrativos y líricos) que se centraban en cuestiones de identidad nacional desde la perspectiva de los criollos dominantes. Esto significó un énfasis en una definición ctónica de las raíces hispanas, con o sin la dimensión de su dominio contundente de los elementos indígenas. La obra más famosa de Larreta, La gloria de don Ramiro; una vida en tiempos de Felipe II (1908), en el contexto de una prosa decadente con importantes paralelos franceses, explora las contradicciones del sustrato hispano de la sociedad latinoamericana y es más notable por su relectura de la obsesión racialista española por la "pureza de la sangre". Larreta correlaciona la no pureza de Don Ramiro con su fracaso en el Nuevo Mundo, una configuración de la trama que tiene implicaciones ideológicas estridentes para las creencias políticas de principios del siglo XX en una Argentina que se opuso a la inmigración (especialmente a sus componentes judíos) y al liberalismo no hispano, mientras que en el Al mismo tiempo, pide la reafirmación de una auténtica herencia hispana. Larreta, gracias en gran parte a las tensiones de la decadencia literaria a las que estuvo expuesto, puede que no haya sido tan hábil en estos asuntos como Leopoldo Lugones (1874-1938) o los nacionalistas duros, pero no hay duda de que su escritura da un contrapunto al liberalismo cultural dominante de los modernistas. Uno no puede evitar sorprenderse por la yuxtaposición en Larreta de manifestaciones significativas de una postura esteticista y la fuerza mitificadora de un austero tradicionalismo español, un rasgo de su escritura también evidente en Zogoibi (1926), ambientada en la legendaria pampa argentina.