Jodl, Friedrich (1849-1914)

Friedrich Jodl se ubica como uno de los representantes más significativos del positivismo alemán, aunque esta designación de ninguna manera caracteriza adecuadamente el alcance total de sus ideas. Jodl nació en Munich, donde en 1880 obtuvo el título de Profesor particular en filosofía. Cinco años más tarde fue nombrado profesor de filosofía en la Universidad Alemana de Praga. En 1896 aceptó una llamada a la Universidad de Viena. Sus numerosas publicaciones abarcaron los campos de la filosofía y la historia de la filosofía y la ética, así como la psicología y la estética.

Jodl rechazó categóricamente la especulación metafísica. Para él, los límites de la experiencia eran al mismo tiempo los límites del conocimiento; por tanto, no puede haber conocimiento a priori, ni cognición metafísica de lo trascendental. La tarea de la filosofía, sostuvo, es ordenar el conocimiento científico de manera sistemática y comprenderlo en una visión unificada del mundo. La base de la filosofía, como la de la ciencia, solo puede ser la experiencia.

Como empirista consecuente, Jodl criticó el fenomenalismo y prefirió el realismo crítico. La existencia fáctica de una realidad transsubjetiva está garantizada por la experiencia del tú, por la existencia de los semejantes. Además, sin la suposición de un mundo externo objetivo y sin la seguridad de que lo conocemos como tal, la ciencia natural sería imposible. Por tanto, las formas de nuestra intuición y de nuestro pensamiento no son subjetivas en el sentido que se entiende por idealismo epistemológico extremo; más bien, también están condicionados por las relaciones de las cosas. Nuestro conocimiento del mundo no está sujeto a un límite teórico más allá del cual nuestra conciencia es incapaz de captar la realidad; sólo hay una frontera que siempre se puede empujar más atrás, con el resultado de que el mundo en su totalidad constituye un problema sin fin, una tarea de conocimiento que nunca podrá resolverse definitivamente.

Jodl buscó una concepción naturalista del mundo, libre de religión y metafísica, como la del movimiento monista, que promovió enérgicamente. "No necesitamos ningún otro mediador entre nosotros y la naturaleza excepto nuestro entendimiento y una voluntad valiente, ni ningún misterio detrás de la naturaleza para consolarnos por ella; estamos solos con la naturaleza y nos sentimos seguros porque poseemos intelecto y ella se comporta de acuerdo con las leyes" (Del idealismo verdadero y falso, P. 40).

Jodl trató el problema de Dios sobre la base de este monismo naturalista. Algo parecido a John Dewey después de él, Jodl, aunque negaba la existencia de Dios en cualquier sentido tradicional, retuvo el término Dios como designación de los ideales más elevados a los que aspiran los seres humanos.

También en su psicología, Jodl se limitó a la presentación más clara posible de los hechos de la vida mental dados empíricamente, renunciando a todos los supuestos metafísicos. Sus investigaciones psicológicas son inusualmente ricas en análisis agudos y explicaciones genéticas. La conciencia no es una sustancia sino un acto; es la interioridad de una criatura viviente. El portador de la conciencia no es un alma inmaterial sino el organismo vivo; el alma no es otra cosa que la coherencia unificada de la experiencia. "Mental" y "físico" son simplemente dos expresiones en diferentes idiomas para una misma ocurrencia. El cuerpo y la conciencia son uno; lo psíquico es la experiencia interna y subjetiva de los procesos neurológicos. Un individuo experimenta como sujeto todo el complejo de sus procesos cerebrales en la percepción interna.

En ética, Jodl era un evolucionista convencido. Los valores éticos han estado sujetos a una transformación continua; la moralidad es un producto evolutivo de la interacción entre el individuo y la sociedad. Jodl hizo una clara distinción entre la base psicológica subjetiva de la moralidad y el criterio axiológico objetivo para ella, aunque los dos, en su opinión, estaban más íntimamente conectados. La base de la moral es la voluntad, que se basa en los instintos sociales, está influenciada por la razón y tiene como objetivo el bienestar del conjunto. Una cuestión diferente es el establecimiento de normas morales mediante las cuales medir el valor de los atributos y hechos humanos. Esto requiere que se tengan en cuenta tanto la motivación como el valor utilitario de una acción. En sus penetrantes estudios en la historia de la ética, Jodl demostró que esta disciplina, en el curso de su desarrollo, se ha ido liberando cada vez más de la metafísica y ha reemplazado el fundamento teocéntrico por uno antropocéntrico.

Jodl, característicamente, no se contentaba con estudios teóricos (históricos y sistemáticos) en ética, sino que buscaba más allá de eso para llevar a cabo en la vida un idealismo ético práctico. Imbuido de fe en el valor de la vida y de un vigoroso optimismo con respecto a la cultura y el progreso, fue un "ilustrador" que propugnaba la humanización de la cultura; una vida social basada en la ética en el espíritu de una moralidad puramente secular, humana y de libertad de pensamiento. Apoyó y promovió firmemente el sistema de educación popular gratuita y el movimiento Cultura Ética.

Véase también Dewey, John; Ética evolutiva; Historia e Historiografía de la Filosofía; Positivismo.

Bibliografía

Obras de jodl

Vida y filosofía de David Hume. Halle: CEM Pfeffer, 1872.

La historiografía cultural. Hall, 1878.

Historia de la ética como ciencia filosófica, 2 vols. Stuttgart: Cotta, 1882-1889.

Libro de texto de psicología, 2 vols. Stuttgart y Berlín: Cotta, 1897.

Ludwig Feuerbach. Stuttgart: F. Frommans, 1904.

El monismo y los problemas culturales del presente. Leipzig: A. Kröner, 1911.

Del idealismo verdadero y falso. Leipzig: A. Kröner, 1914.

Del camino de la vida. Editado por Wilhelm Börner, 2 vols. Stuttgart y Berlín: Cotta, 1916-1917. Ensayos y conferencias recopilados.

Estética de las bellas artes. Editado por Wilhelm Börner. Stuttgart y Berlín, 1917; 2a ed., 1922.

Ética general. Editado por Wilhelm Börner. Stuttgart y Berlín: Cotta, 1918.

Crítica del idealismo. Editado por Carl Siegel y Walther Schmied-Kowarzik. Leipzig: Editorial Académica, 1920.

Historia de la filosofía moderna. Editado por Karl Roretz. Viena, Leipzig y Munich, 1924.

Funciona en jodl

Borner, Wilhelm. Friedrich Jodl. Stuttgart y Berlín: Cotta, 1911.

Jodl, Margarete. Friedrich Jodl, su vida y obra, presentado a partir de diarios y cartas. Stuttgart y Berlín: Cotta, 1920.

Franz Austeda (1967)

Traducido por Albert E. Blumberg