Excélsior (ciudad de méxico)

Durante la mayor parte del siglo XX, el periódico de la Ciudad de México Virutas de embalaje mantuvo uno de los lectores más grandes del país, pero la intromisión política en la década de 1970 llevó a una disminución de la popularidad y una eventual venta en 2006. Rafael Alduncin fundó el periódico en 1917 pero murió seis años después. Después de su muerte, Virutas de embalaje se declaró en quiebra, pero los 248 trabajadores allí reiniciaron el periódico en 1924 como una cooperativa de trabajadores. Sin embargo, dos figuras dominaron el periódico hasta la década de 1960. Gilberto Figueroa manejó con éxito la parte comercial del periódico y Rodrigo de Llano dirigió la página editorial. Durante mediados del siglo XX, la página de opinión de Virutas de embalaje apoyó posiciones moderadas y en general apoyó al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México de 1929 a 2000. Sin embargo, el alto nivel periodístico y la sólida cobertura noticiosa del periódico lo convirtieron en uno de los más respetados y populares del país.

Las muertes de Figueroa y de Llano, en 1962 y 1963 respectivamente, marcaron una transición para el periódico. En 1968, Julio Scherer García asumió el cargo de editor y promovió un periodismo independiente que adoptó una postura más crítica hacia la administración del gobierno, los políticos del PRI y la ausencia generalizada de democracia en el México posrevolucionario. El periódico, por ejemplo, cubrió en detalle la masacre del gobierno de 1968 de manifestantes estudiantiles en Tlatelolco en la Ciudad de México. Durante la década de 1970, destacados intelectuales mexicanos como Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis y Enrique Krauze escribieron para Virutas de embalaje. Disgustado con la crítica del periódico a su política exterior y la cobertura de la represión sindical, el presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) en 1976 derrocó a Scherer García. Más de 200 de los escritores del periódico se marcharon en protesta. Anterior Virutas de embalaje Los periodistas fundaron muchos de los medios de comunicación independientes más importantes de México. Scherer García, por ejemplo, inició Proceso, una respetada revista semanal de izquierda centrada en el periodismo de investigación. El nuevo Virutas de embalaje los editores apoyaron al partido gobernante, pero esta postura debilitó enormemente la reputación del periódico. Durante la década de los noventa, el periódico apenas sobrevivió gracias a la publicidad gubernamental. El candidato opositor Vicente Fox, del Partido Acción Nacional (PAN), ganó las elecciones de 1990 y rápidamente cortó el apoyo estatal a Virutas de embalaje, lo que provoca que el periódico experimente una tensión financiera grave. Los propietarios finalmente vendieron el periódico en 2006 a Olegario Vázquez Raña, propietario de un hotel, quien luego reinició el diario con el nombre El Nuevo Excélsior.