Corporación de desarrollo (corfo)

Esta agencia de desarrollo chilena se inició como una entidad gubernamental para supervisar la reconstrucción del sur de Chile luego de un desastroso terremoto de 1939 que causó enormes daños y cobró aproximadamente 30,000 vidas. Posteriormente, el régimen de Pedro Aguirre Cerda (1938-1941) le dio a la Corporación de Fomento (CORFO) la tarea de desarrollar la economía chilena, en particular aumentando el suministro eléctrico del país y creando industrias básicas. Financiado inicialmente por impuestos especiales, particularmente sobre las minas de cobre de propiedad mayoritariamente estadounidense, y por préstamos extranjeros, esta agencia gubernamental creció. CORFO también ha financiado empresas privadas, así como empresas estatales, si parecían conducir a la sustitución de importaciones y producir productos que pudieran mejorar el nivel de vida de la nación.

Como uno de sus muchos logros, CORFO logró desarrollar proyectos hidroeléctricos, así como una acería estatal, y descubrir petróleo en Magallanes. CORFO a menudo actuó como accionista minoritario en corporaciones de propiedad privada. Durante el régimen de Salvador Allende (1970-1973), CORFO recibió fondos adicionales que utilizó para comprar acciones de corporaciones públicas, transfiriéndolas de hecho del sector privado al público. Luego, de acuerdo con su filosofía económica, la administración de Augusto Pinochet (1973-1990) vendió muchos de los activos de CORFO a particulares. En el siglo XXI, CORFO ha prestado una nueva atención a los cambios del mercado, la diversificación y la expansión de los negocios chi-lean en todas las regiones del país. Desempeña un papel importante en la oferta de crédito y recursos a las pequeñas y medianas empresas (pequeñas y medianas empresas. CORFO no solo ha brindado una asistencia significativa al sector industrial de Chile, sino que también ha demostrado el papel del Estado en el fomento del desarrollo económico.