Coordinación de arcos (Argelia)

una agrupación política que surgió de los desórdenes en la región de Cabilia de Argelia durante la primavera de 2001.

El 18 de abril de 2001, una estudiante de secundaria llamada Massinissa Guermah fue asesinada en una comisaría de policía en Beni Douala, un pequeño pueblo cerca de Tizi Ouzou, capital de la región bereber de Cabilia. Durante las siguientes semanas, se llevaron a cabo numerosas manifestaciones de protesta y estallaron disturbios violentos en varias localidades. Unas cincuenta personas murieron en el desorden que siguió.

Sin pasar por los partidos políticos establecidos como el Frente de Fuerzas Socialistas y la Manifestación por la Cultura y la Democracia, los activistas locales crearon una nueva organización, a la que se hizo referencia como Coordination des Archs, Dairas, et Communes (CADC; arcos se refiere a los clanes o tribus tradicionales de Kabyle, dairas a las subprefecturas administrativas, y comunas a los ayuntamientos locales). El CADC organizó una serie de marchas y boicots al tiempo que articulaba una serie de demandas que expresaban la rabia latente de la juventud kabyle hacia el régimen dominado por los militares en Argel. Entre las quejas resumidas en la Plataforma El-Kseur de junio de 2001, la nueva asociación convocó a procesos penales contra los policías culpables de violencia armada, la retirada total de la Gendarmería Nacional de Cabilia y el reconocimiento de la lengua bereber, tamazight, como idioma nacional.

Organizado inicialmente en el departamental (distrito) nivel de Tizi Ouzou, el CADC se expandió rápidamente a la Interwilaya des Archs, reuniendo a delegados de siete de los cuarenta y ocho del país wilayas : Tizi Ouzou, Bejaia, Boumerdés, Bouira, Bordj Bouéridj, Setif y Argel. La figura más destacada del movimiento fue un economista y profesor de la Universidad de Tizi Ouzou, Belaid Abrika, un activista cultural bereber de larga data. El grupo lideró los boicots de las elecciones parlamentarias y locales de 2002, pero en 2003 la organización fue vista cada vez más como obstruccionista y, a pesar de la huelga de hambre de Abrika, estaba perdiendo influencia.