Comechingones

Comechingones, etnia que, hasta mediados del siglo XVI, ocupó la región montañosa de lo que hoy son las provincias centrales argentinas de Córdoba y San Luis. La economía de los comechingones se basaba en la agricultura mediante el riego. Sus cultivos principales eran maíz, calabaza, frijoles y chiles. El Algarrobo (género Prosopis), cuyo fruto recolectaron, sirvió como otro recurso importante. Ellos también tendieron auchenidos (llama, alpaca, vicuña y guamoco). Las dos variantes lingüísticas más comunes de los comechingones eran Camiare y Henia, aunque existían diferentes dialectos. Vivían en asentamientos que constaban de hasta cuarenta viviendas de pozo, la mitad inferior de las cuales se construían bajo tierra. Como protección, el asentamiento estaba rodeado por un recinto de plantas espinosas. El rico legado pictórico del grupo sigue intrigando a los estudiosos; mil pinturas rupestres de Comechingón se encuentran esparcidas por la Argentina actual. Cada asentamiento albergaba un grupo de parentesco (probablemente similar a los ayllu) y bajo la autoridad de un jefe (curaca). Casi no hay información disponible sobre la vida religiosa de los comechingones, excepto que durante las ceremonias consumían cebil (género Anadenanthera). Los bailes ceremoniales se llevaban a cabo dentro de recintos de ramas que contenían figuras de animales talladas en madera. Los documentos atestiguan que a fines del siglo XVI la población, distribuida entre unos seiscientos asentamientos, era quizás de 30,000. Cien años después, ya sea por cambio demográfico, homogeneización cultural o mestizaje, se pensó que la cultura Comechingón era inexistente. Sin embargo, en 1998 se llevó a cabo el primer "Encuentro de Descendientes de Indígenas Comechingones" anual, lo que demuestra una renovación del orgullo étnico que apunta a una recuperación y revitalización de la cultura comechingón en el siglo XXI.