Chayanta, revuelta de (1777-1781)

Revuelta de (1777-1781) Chayanta, una insurrección indígena en la provincia de Chayanta del Alto Perú (Bolivia actual). Comenzó antes que la más famosa revuelta de Túpac Amaru de 1780-1781, con la que se asoció.

En 1777, los aymaras de Macha comenzaron a protestar por el fracaso del gobierno colonial en proteger las prácticas tradicionales de la tierra y los derechos a cacicazgo (cacicazgo). A corregidor (gobernador provincial), Nicolás Usarinqui, designado como cacique (jefe) de Macha un mestizo, que no tenía ningún derecho legítimo de liderazgo dentro de la ayllu (unidad de parentesco). Entre otras funciones, el cacique asignado ayllu tierras, pero éste lo hizo en beneficio propio y no en beneficio de la comunidad. Al hacerlo, perjudicó a los aldeanos, que dependían de su producción agrícola para pagar tributos y proporcionar alimentos y otras cosas a sus mal pagados. mitayos redactado para las minas de Potosí. Para proteger a su pueblo, Tomás Catari, el legítimo cacique, protestó por esta corrupción y abuso a los funcionarios de la tesorería real en Potosí, quienes decretó la falsa cacique eliminación. No obstante, el nuevo corregidor, Joaquín Alós, desatendió la sentencia.

Entre principios de 1778 y enero de 1781, Catari apeló cuatro veces a los funcionarios de Potosí y cuatro veces a la Real Audiencia de Charcas. Buscando reparación, también viajó a pie a Buenos Aires, donde se reunió con el virrey. La burocracia colonial aprobó repetidamente sus peticiones, pero no obligó a los funcionarios locales a cumplir. Por sus problemas, Catari sufrió golpizas, cinco arrestos y diez meses de cárcel. Las amenazas y los disturbios de sus seguidores aseguraron su liberación. La violencia aumentó y los disturbios se extendieron a las provincias vecinas. los audiencia judicial y Alós conspiró para eliminar a Catari, quien fue asesinado durante la noche del 15 de enero de 1781.

La insurrección en Chayanta se intensificó tras la muerte de Catari, con sus hermanos Dámaso y Nicolás ayudando a liderar el movimiento. Chayanta fue crucial en la propagación de la rebelión por todo el Alto Perú, donde el descontento con repartos (distribución forzosa de mercancías a los indios), la Mita (trabajo forzado) y el sistema colonial en general fue explosivo. Aunque los españoles sospechaban que las revueltas de Tomás Catari y Túpac Amaru estaban vinculadas, y de hecho existía correspondencia entre las dos, las causas de la revuelta de Chayanta eran propias de su campesinado aymara.