Beltrán, lola (1932–1996)

Lola Beltrán (María Lucila Beltrán Ruíz) fue una cantante ranchera mexicana que alcanzó el estatus de superestrella. Conocida como "Lola la Grande", Beltrán fue la cantante ranchera femenina más exitosa después de Lucha Reyes (1906-1944). Nació el 7 de marzo de 1932, en El Rosario, Sinaloa, como Reyes en una familia de clase baja. Trabajaba como secretaria en una estación de radio (XEW) en la Ciudad de México en la década de 1950 cuando fue descubierta por la cantante Matilde Sánchez. Con la ayuda de Sánchez y Miguel Aceves Mejía debutó como cantante. Durante su carrera grabó más de un centenar de discos, con éxitos como "Cucurrucucúpaloma", "Huapango torero" y "Paloma negra". También trabajó extensamente en cine, principalmente musicales, incluyendo El tesoro de la muerte (1954) Paloma de Cucurrucucu (1965), y Una gallina muy ponedora (mil novecientos ochenta y dos). En la década de 1982 estuvo en la telenovela Mi rival. Además de su notoriedad como cantante en un campo dominado por los hombres, es importante para llevar la música ranchera, un estilo tradicional mexicano relacionado con el mariachi, al escenario internacional, y es conocida informalmente como la "Embajadora de la Ranchera". Fue la primera artista ranchera en presentarse en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. Beltrán influyó en muchos cantantes que trabajan en el género, entre ellos Rocío Dúrcal y Linda Ronstadt. Murió repentinamente el 24 de marzo de 1996, en la Ciudad de México.