Antioquia

Antioquia, un departamento en el noroeste de Colombia que comprende un área de 24,600 millas cuadradas. En 1985, el departamento tenía una población de 3,828,000, concentrada en los valles templados de las Cordilleras Central y Occidental. La capital de Antioquia es Medellín, la segunda ciudad más grande de Colombia. Nombrado en honor a la ciudad siria de Antioquía, el departamento ha jugado un papel de liderazgo en el desarrollo económico de Colombia, y su gente, conocida como paisas, a veces se dice que constituyen una "raza" diferente a la de otros colombianos.

Poco se sabe sobre la población indígena de Antioquia, que puede haber llegado a 600,000 en el momento de la llegada de los primeros españoles bajo el mando de Jorge de Robledo, quien fundó Santa Fé de Antioquia en 1541. Los primeros pobladores fueron atraídos por informes de oro en el zona, especialmente la veta de Buriticá y los placeres de los ríos Nechí y Cauca. La minería de oro, sostenida por el trabajo de esclavos africanos, siguió siendo un pilar de la economía local durante el período colonial, y finalmente se complementó con el comercio, la ganadería y la agricultura. La región experimentó un crecimiento económico considerable a fines del siglo XVIII, un desarrollo que algunos historiadores atribuyen a las reformas introducidas por Juan Antonio Mon y Velarde, un juez de la audiencia de Bogotá (tribunal superior), quien realizó una visita (investigación oficial) de Antioquia desde 1782 a 1785.

Entre los siglos XVIII y XX, los colonizadores antioqueños establecieron muchos asentamientos nuevos al sur y suroeste de la provincia original. Este proceso de expansión es prominente en el mito del carácter distintivo antioqueño, aunque la colonización probablemente no fue tan igualitaria como se creía alguna vez. Parte del territorio colonizado por los antioqueños se separó del departamento para formar el nuevo departamento de Caldas en 1905. Su capital, Manizales, fue fundada por los antioqueños en 1848.

En el siglo XX, Antioquia y Caldas se convirtieron en importantes productores de café, representando el 36 por ciento de la producción total de Colombia en 1914 y el 47 por ciento a fines de la década de 1950. Antioquia también se convirtió en el principal centro industrial de Colombia con el establecimiento de grandes fábricas que producían textiles, prendas de vestir y otros bienes de consumo. El crecimiento económico del departamento se vio impulsado por la mejora del transporte, en particular la finalización de un ferrocarril en 1929 que unía Medellín con el río Magdalena en Puerto Berrío y una extensa construcción de carreteras después.

Han surgido numerosas explicaciones para dar cuenta de las habilidades empresariales de los antioqueños así como de su propensión a colonizar. Algunos han atribuido estas cualidades a la ascendencia vasca de los primeros pobladores de la región. Otros han enfatizado hábitos derivados de su experiencia en la minería o han argumentado que la extracción de oro y el comercio asociado generaban el capital necesario para la inversión en la industria. Sin embargo, a fines del siglo XX, la primacía económica de Antioquia había disminuido a medida que otras regiones se industrializaban.