Alfabeto de enseñanza inicial

ALFABETO DE ENSEÑANZA INICIAL, formas cortas ita, ita, ITA, ITA. Una controvertida adaptación del ALFABETO romano (a veces llamado un alfabeto romano aumentado) destinado a ayudar a niños y adultos a aprender a leer y escribir en inglés. Fue ideado en Inglaterra en 1959 por Sir James PITMAN, basado en el fonotipia de su abuelo, Sir Isaac Pitman, y en el Nue de ortografía de la SOCIEDAD DE Ortografía simplificada. Tiene 44 letras minúsculas, cada una con un valor de sonido: ver extracto. Las letras adicionales son adaptaciones de formas que ya se encuentran en la ortografía tradicional (a), como los dígrafos. au, ng, th. Cuando se necesita la función de una mayúscula, se escribe una letra ita o se imprime más grande. Cuando los alumnos adquieren competencia en la lectura de ita, se espera que se transfieran fácilmente a los profesores que la utilizan, ven esta transferencia como una progresión y no como un proceso de reaprendizaje. El alfabeto fue adoptado de forma experimental por algunas escuelas del Reino Unido en 1960 y los Estados Unidos en 1963, y Pitman estableció sus fundaciones en ambos países para administrar su uso. La fundación británica cerró por falta de fondos, su trabajo retomado en 1978 por el Federación de Alfabeto de Enseñanza Inicial, un grupo de profesores experimentados y entusiastas.

El alfabeto fue probado para la U. de Londres por el investigador John Downing, cuyo informe fue favorable. Sus publicaciones sobre el tema incluyen The Initial Teaching Alphabet (Cassell, 1964), The ita reading experiment (Evans, 1964), Evaluating the Initial Teaching Alphabet (Cassell, 1967), Reading and Reasoning (Chambers, 1979). En 1975, el Bullock Report señaló: "Parece que la mejor manera de aprender a leer en ortografía tradicional es aprender a leer en el alfabeto de enseñanza inicial". Sin embargo, a pesar de tales conclusiones y mucho interés inicial, la profesión de profesor de inglés en lengua materna ha ignorado masivamente el alfabeto desde la década de 1970, a pesar de una creciente conciencia de los problemas de alfabetización en el mundo que usa el inglés. Sin embargo, sigue utilizándose en una escala modesta en Australia, Canadá, Malta, Nigeria, Sudáfrica, España, Reino Unido y Estados Unidos. Sus defensores argumentan que les da a los estudiantes confianza y satisfacción, en gran parte debido a su consistencia. Sus oponentes entre los reformadores ortográficos lo consideran un compromiso insatisfactorio a través del cual las irregularidades del a no se eliminan sino que se posponen. Sus principales oponentes lo ven como algo extraño y confuso en apariencia, costoso en términos de impresión de materiales de lectura, inciertos en la facilidad con la que ocurre la transferencia e inconveniente en relación con el proceso paralelo de enseñar a la gente a escribir. Ver REFORMA DE LA DEFINICIÓN.